jueves, 17 de marzo de 2016

Toda clase de pieles de los Hermanos Grimm adaptación por G. Molina

Érase una vez una muchacha de larga melena rubia y ojos esmeralda llamada Serafina. Ella no era una chica cualquiera, pues, todos bien sabían, que además de ser la princesa del reino también era la más bella del lugar.

Un día Serafina armada de valor decidió escaparse de palacio, pues su padre el Rey Segismundo habíase vuelto loco tras años de soledad.

Serafina actuó rápidamente y se llevó sus pertenencias más valioso; sus tres vestidos preciosos y su prenda favorita, un abrigo que el Rey Segismundo mando hacer especialmente para ella. Un abrigo hecho con toda clase de pieles, que la protegería en su huida.

Serafina salió de noche del castillo sin que nadie la viera y huyo hacia el bosque, donde sabía que no la encontraría. Dormía de día y caminaba de noche así nadie la vería. Pasaron los días y las semanas y Serafina andaba y andaba, sin acordarse de los días que llevaba en el bosque. Al salir el sol todas las mañanas buscaba escondrijos y recovecos entre rocas o árboles para dormir echa un ovillo con su magnífico abrigo de toda clase de pieles que la protegía del frió y la camuflaba de cualquier mirada.


Pero una mañana mientras ella intentaba dormir oye a unos soldados.

-          Que será eso tan extraño que asoma de ese hueco.
-          Debe ser  algún tipo de animal. Avisar al Príncipe Jamal.

Serafina, asustada y temiendo por su vida dijo.
-          Soy un animalillo asustado, por favor no me hagáis daño.

Los soldados sorprendidos bajaron de sus caballos y fueron a sacar a la joven Serafina, pero ella se resistió y fueron necesarios cuatro soldados para poder llevarla al Palacio del Príncipe Jamal.
Estaba tan sucia que nadie la hubiera reconocido y al llegar a palacio Serafina se lavó y se vistió ella sola, poniéndose de nuevo con su abrigo, sin que nadie la viera el rostro.

Todo el castillo al verla creyó que estaba loca y la llamaban “toda clase de pieles”. Decidieron que podría servir para ayudar en las cocinas de Palacio y así fue, Serafina hacia todo lo que el Cocinero jefe Roberto le mandaba. Pelaba patatas, hacia paella, freía filetes, decoraba los postres y hasta hacia el caldo que todas las noches el Príncipe Jamal tomaba.

Un día se anunció por todo lo alto que el Príncipe realizaría tres bailes para encontrar esposa. A Serafina le parecía muy guapo y apuesto el Príncipe Jamal pues al estar por palacio le había visto varias veces.
Así que, tuvo una idea.

Al día siguiente Serafina le dijo al cocinero Roberto:

-          Señor, me gustaría mucho poder ver el baile. Yo nunca he podido asistir a ninguno. ¿Usted me dejaría?

A lo que Roberto respondió:

-          Antes deberás ayudarme con la comida del banquete y después podrás ir. Pero recuerda, debes volver antes del que el príncipe vaya a sus aposentos, pues debes prepararle  el caldo de cada noche.
-          De acuerdo. – Contesto Serafina.

El primer día del grandioso baile, cuando Serafina quedo libre del trabajo de la cocina corrió a su habitación y  se puso su vestido más dorado que el sol para asistir secretamente al baile.
Cuando apareció en el baile todos los asistentes se quedaron asombrados de su belleza. El Príncipe Jamal se acercó a ella muy interesado y la pidió que bailara con él.

Mientras bailaban el Príncipe Jamal no hacía más que preguntarla e intentar que hablara, pero Serafina no le dijo quién era. Después de bailar con el Príncipe Jamal, Serafina se marchó, se cambió de nuevo poniéndose su abrigo de toda clase de pieles y preparo el caldo del Príncipe.

Serafina siempre llevaba consigo un collar con tres figuras de oro, un sol, una luna y un anillo, regalo de su madre. Así pues esa noche al llevarle el caldo al Príncipe Jamal ella decidió llevar una de las figuras y dejarla en algún sitio donde el Príncipe pudiera encontrarla.

Cuando el Príncipe Jamal termino el caldo y fue a abrir su libro favorito encontró un pequeño sol de oro, sorprendido por su descubrimiento lo dejo en un lugar seguro pero a la vista de todo el mundo, por si alguien lo reconocía.

Al día siguiente paso lo mismo Serafina tras ayudar en las cocinas de palacio se cambió y se puso otro de sus vestidos, el que era más plateado que la Luna y apareció en el baile. El Príncipe Jamal no quiso bailar con otra chica, pues le gustaba mucho estar con la joven misteriosa. Esa noche hablaron, se rieron y se conocieron mejor. Aunque Serafina no le hablo mucho de ella, el Príncipe Jamal sabía que debía de ser una Princesa.

Esa noche cuando el Príncipe Jamal termino su caldo y abrió de nuevo su libro favorito encontró otro objeto de oro, esta vez era una luna. Sorprendido de nuevo, la dejo junto a al sol esperando encontrar a su dueño.

Finalmente llego la última noche y el último baile y ocurrió algo muy parecido, Serafina al terminar en la cocina subió y se arregló poniéndose su último vestido el más brillante que las estrellas y salió hacia el baile. El Príncipe Jamal ya la esperaba en la puerta, decidido a pasar todo la noche bailando, hablando y riendo junto a ella. Y eso mismo es lo que sucedió, bailaron, comieron y rieron.
Serafina se lo pasaba tan bien que se olvidó de la hora y cuando se dio cuenta quiso marcharse corriendo, pero el príncipe no la dejaba irse la cogía de las manos y la insistía para que baila un último baile.

Cuando por fin la dejo marchar, Serafina corrió  hasta llegar a su habitación, allí se cambie rápido poniéndose su abrigo de toda clase de pieles, se puso la capucha que le tapaba su bello rostro y corrió a las cocinas.

Roberto el cocinero la esperaba muy enfadado.

-          Pero, muchacha no has visto las horas que son. Date prisa y prepara y sube al príncipe su caldo o te verás en un buen lio.

Serafina preparo el caldo y subió a toda prisa a la habitación del príncipe. Llamo a la puerta y entro.
El príncipe Jamal que estaba esperando su caldo la dijo.

-          Es mejor que te quedes aquí un momento y así te llevas el cuenco de mi caldo cuando termine.
-          Si mi señor - respondió Serafina.

El príncipe Jamal antes de terminar su caldo la hablo de unas figuras de oro que había encontrado y se las enseño.

-          Sabes de quien pueden ser. – La pregunto el Príncipe Jamal
-          No mi señor

 Al instante el Príncipe fue a coger su libro favorito y lo abrió dejando ver el último objeto que le habían dejado. Era un anillo de oro.

-          ¿Sabes qué es esto?
-          No mi señor
-          Es el compañero del que tú llevas en la mano. ¿Te casarías conmigo?

Y Serafina se miró la mano y comprobó que llevaba un anillo, que sin darse cuenta el Príncipe Jamal le había puesto. Feliz y contenta Serafina abrazo al Príncipe Jamal y le contesto que sí.

La boda se celebró por todo lo alto y después de su reinado el castillo se llenó de vida. Cuentan las leyendas que  el Rey y la Reina fueron muy felices y que a la Reina Serafina se la solía ver las noches frías caminar por palacio con su majestuoso abrigo de toda clase de pieles, pues al fin y al cabo siempre fue su prenda favorita.

Y aquí se acaba el cuento de las pieles y el ungüento. Que un día me contaron y ahora a otros he pasado.



Como se ha realizado la adaptación y porque.
He omitido todo el principio del cuento. La información del nacimiento, muerte de la madre y “obsesión” del padre por casarse con su hija.

Es importante pero no esencial en el relato. Además muchos de los temas de los que se hablan al comienzo del relato original son tabú. La muerte y más de una figura tan importante en el ámbito familiar como es la madre al comienzo del libro, crea un choque en el comienzo de la narración que no influye en el posterior desarrollo de la historia ni en las decisiones de la  protagonista, desde el punto de vista de un niño.

Pues un adulto puede desglosar y razonar muchos de los aspectos que la muerte de la madre representa en la historia.

Otra de las cosas que he omitido del principio han sido las últimas voluntades de la madre dirigidas al padre. Omitiéndolas no afecta para nada al relato, ya que el collar con los tres objetos lo lleva la Princesa; información que hemos dado al lector sin especificar de donde procede (muerte de la madre).
La “obsesión” del padre por encontrar a una nueva esposa y su posterior  encaprichamiento con casarse con su hija era un tema que quería suprimir. Un tema demasiado morboso que he cambiado diciendo que el Rey se había vuelto loco de soledad. Por consiguiente, la procedencia de los regalos hacia la princesas se ha modificado diciendo que eran sus tres prendas favoritas y un abrigo que le regalo su padre.

La princesa huye por la locura de su padre, en la adaptación que yo realizo y podríamos decir que es un símil al original en el que también huye por la locura que su padre tiene por casarse con ella.
La estructura del cuento a partir de ahí no cambia he creído conveniente mantener esa huida como comienzo del cuento pues genera un comienzo muy intrigante. Prosigue igual que el cuento original hasta la llegada de los objetos de su collar que he cambio dos de ellos asemejándolos a los vestidos que ella viste cada una de las noches en las que baila con el príncipe. Un sol y una luna. También he cambiado el lugar donde encuentra los objetos el Príncipe, en vez de ser metidos en el caldo los encuentra dentro de su libro favorito.

Creo que subconscientemente he visto peligroso el meter objetos dentro de la comida (atragantarse), pues jugando un día de pequeña con mi hermana con las muñecas ella imito lo que yo hacía con las muñecas y se metió en la boca una manzana de plástico. Afortunadamente no pasó nada grave.

Creo que por eso he cambiado la ubicación de los objetos, pues los niños tienden a imitar las cosas que escuchan, leen o ven, sobre todo si son cosas nuevas o que les ha llamado la atención.
La ubicación de los objetos la he cambiado situándolas en  un libro, un objeto que se puede presentar en todo cuento, que nos dice algo del personaje y que nos interesa, pues al fin y al cabo encuentras un vínculo con el personajes y una conexión, pues estas realizando la misma acción que él (sostenes un libro, el libro que estás leyendo).

Y todo el cuento prosigue igual sin ningún cambio hasta el final, en el que he incluido la curiosidad de que la Princesa Serafina aun siendo reina no deja de ponerse su abrigo de toda clase de pieles. Para crear en el lector una reflexión.

Creo que mi adaptación podría estar enfocada a niños y niñas tanto de primero de primaria (6-7) como de última etapa de infantil (5), aunque los de infantil al ser un cuento contando sin imágenes debe ser el orador el que les atrape con el relato.
En el primer curso de primaria, siguen siendo casi alumnos de infantil pero es el momento de imaginar y de conectar historias sin que la imagen sea el centro del relato. En donde los detalles son vistos y los finales justos y felices son aclamados.


Finalmente os dejo con una curiosa adaptación de dibujos animados que os recomiendo que veáis:





miércoles, 9 de marzo de 2016

Corrección _ Ada nunca tiene miedo por Isabel Córdova

El libro que he escogido es una libro que hace alusión a los miedos nocturnos, un libro que me leyeron cuando era pequeña y que me resulto muy curioso y entretenido.
Una escritora Peruana residente en España desde 1986, reconocida y galardonada con varios premios (1984/85 La Mejor Escritora del Año) y una ilustradora Madrileña dan vida a un encantador cuento sobre una niña muy traviesa y valiente que alecciona a su tía sobre los miedos. Un libro de la década de los 90 que sigue tratando un tema universal.




Título: Ada nunca tiene miedo
Autor: Isabel Córdova
Ilustrador: Chata Lucini
Editorial: Los Piratas SM
Fecha 1ªedición: Septiembre 1992
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 5-6 Años




Un libro muy manejable por su formato (15x18, 5 cm). Pequeño, de portada blanda y hojas de un gramaje grueso para un mejor manejo. Al tener esas proporciones es totalmente manejable para cualquier niño. En este caso para niños y niñas de 5 y 6 años es perfecto, aunque su psicomotricidad ya está desarrollada, el gramaje de las hojas les da la satisfacción del tacto y de pasar con facilidad las hojas. Al ser un libro muy ligero y aparentemente “grueso” los niños pueden cogerlo, ojearlo y practicar la lectura. Aunque su enfoque ideal, es el leerlo para la clase. Y que tras leerlo, todo alumno pudiera libremente cogerlo de la estantería del aula.

Tiene una portada que a primera vista te resulta curiosa y que te incita a abrir el libro y descubrir su interior. Las ilustraciones son muy coloridas en contraste con el fondo blanco que acompaña a todo el libro. Si prestamos atención veremos como las ilustraciones que rodean a Ada (muebles, personas, estancias) están exageradas en cuanto a lo grande que son, pues intentan representar como se verían los muebles y personas adultas para un niños de 5 y 6  años. La portada llamaría la atención tanto a niñas como a niños de esa edad; pues juega con el género de la protagonista y con una sombra que incita a ambos géneros a descubrir el misterio del libro.
Los colores predominantes del libro son el amarillo, el rosa y el verde; los colores que casualmente viste la protagonista y que envuelven toda la ambientación del libro.
A los 5 y  6 años de edad las imágenes de los libros siguen siendo de gran importancia.  En este cuento se introducen las letras, pero podemos ver que la imagen gana a lo escrito, pues las ilustraciones no se ven interrumpidas ni interceptadas por el texto de la historia.
En los cuentos comprendidos para estas edades las imágenes son importantes,  pues son un apoyo visual para ellos y son sin duda la confirmación de la información que obtienen al escuchar un relato.

El libro tiene una letra pequeña para el espacio que tiene dispuesto para ella, pero es una tipografía legible y adecuada. Una tipografía redondeada y unida, que les será facial comparar visualmente con lo aprendido en clase (las letras). Además puede ser de  ayuda para  acostumbrar la vista a los relatos que podrán aprender a leer en adelante.

Ahora pasare a comentar el contenido del libro:

            · Temas: Este cuento habla de varios temas como son: la obediencia, los miedos, la autonomía, la valentía, la identidad o la comunicación. El tema principal es el ser valiente y no tener miedo a nada, a partir de este tema surgen los secundarios en donde nos encontramos: la obediencia, la autonomía, la autoestima, la identidad y la comunicación. La protagonista Ada es una niña muy independiente y muy dinámica que quiera hacer cuanto le plazca y no tiene miedo a nada. Pero es tan autónoma que no obedece, a raíz de eso, aparece el tema del miedo infundado por la Tía, para que Ada obedezca.
Los miedos es un tema que encontramos en la infancia, uno de los miedos más frecuentes con los miedos nocturnos. Este libro habla del miedo de los monstruos nocturnos, que se crearon para dar miedo a los niños (leyendas), combinado con una valiente niña que fomenta al lector la autoestima para vencer a todas esas criaturas inventadas.
La protagonista independiente y autónoma con una gran autoestima y  valentía no deja que ningún miedo la pare. Al igual que los niños y niñas de 5 y 6  años es un personaje activo e increíblemente enérgico, que demuestra que no existe ninguna de las cosas con las que se la intenta asustar.
A los cinco y seis años los niños muestran las mismas inquietudes que nuestra protagonista; son más independientes, egocéntricos “mío “aunque ya capaces de compartir, realizan proezas físicas, su comportamiento está muy vinculado con sus expresiones emocionales y tiene ya una habilidad de pensamiento rápido. Además es fácil que mezclen fantasía con realidad, demuestran iniciativa, curiosidad, deseo de explorar y disfrutar sin sentirse ni culpables ni inhibidos.

“La fuerza vital de evolución estimula al niño hacia actos diversos y cuando ha crecido normalmente, sin hallar obstáculos en su actividad, se manifiesta lo que denominamos «alegría de vivir». El niño siempre es entusiasta, y siempre está feliz.”(M. Montessori)

En el cuento podemos ver como Ada una niña de unos 5 años (misma edad que el lector) al no obedecer es “asustada” por su tía para que obedezca.
Un recurso como el miedo, es utilizado por los adultos, en este caso por la Tía Brenda para intentar conseguir un fin. La obediencia y el miedo (“refuerzo negativo”) son otro de los temas secundarios que tiene relación con la edad del lector. Pues el poder de obedecer es visto desde otra perspectiva para un niño de 5 y 6 años que persigue su instinto de curiosidad y sus ganas de descubrir y explorar, haciendo su propia voluntad. El infundir miedos para conseguir un fin nos acerca a B. F. Skinner y su condicionamiento operante.


            · Estructura: Tiene una estructura lineal. Comienza presentando a la protagonista e introduciendo la historia, prosigue con un nudo que son las rutinas que nos cumple y no obedece, por lo que su Tía le mete miedo pero ella no tiene miedo a nada. Y finaliza con cuando los personajes se ven a dormir, haciendo ver que Ada no tiene miedo a nada. Además la estructura es repetitiva para que el lector no se pierda.
 A los 5 años es recomendable que la estructura sea clara y lineal, evitando giros en el argumento o sorpresas para que el lector no pierda el hilo del relato.


            · Protagonista: La protagonista del cuento es Ada una niña de unos 5 o 6 años rubia y su perro que la sigue a todas partes. Es una niña de complexión grande y muy activa.  Se la ve una niña muy desenvuelta pues el libro se desarrolla en su casa (terreno familiar para ella). No habla muy bien a su tía, pues al estar en su casa quiere hacer lo que ella quiere y cuando ella quiera. Pero a medida que avanza el libro ves que es una niña muy enérgica, valiente y decidida. También es muy impulsiva y hace lo que le pide el cuerpo y la mente “Corrió a su dormitorio y encendió la luz.
Miró debajo de la cama, en el armario y detrás de la puerta…”
Es un personaje muy independiente y dinámica, juega y se divierte sola con un sinfín de cosas (puzles, construcciones, triciclo...). Al final ves su lado más comunicativo y protector, pues aprecia mucho a su tía.
Los niños de 5 y 6  años suelen ser muy parecidos a nuestra protagonista por lo que se pueden identificar con ella. El sentirse los reyes y dueños de la casa cuando sus padres no están o protectores e importantes para las personas de su entorno, además de comunicativos hacia los familiares más allegados. En esta etapa los niños son más autónomos como nuestra protagonista y a través de las cosas que hacen por ellos mismos (solos) construyen su autoestima.

            · Los demás personajes: Uno de ellos ya mencionada antes, es el perro de Ada que la sigue a donde ella va y hace lo que ella hace. Es un personaje no muy importante en el contexto narrativo,  no aparece en el escrito, pero si en lo visual. El perro aparece acompañando a la niña cual compañero y amigo fiel.
El otro personaje es Tía Brenda que se queda a cargo de Ada mientras sus padres se van a una cena. Un personaje de apariencia tranquila y paciente.
El personaje de la Tía Brenda es el personaje adulto y sensato, el que establece las rutinas. Por otro lado es el personaje que dirige el hilo del cuento y que acude a los miedos y monstruos para que Ada obedezca.
El personaje va manejándose con Ada, se ve que le cuesta y aunque recurre a infundirla miedos como artimaña para que obedezca, finalmente ella acaba más cansada que la propia protagonista.

            · Valores y contravalores: los valores que encontramos en este cuento son la autoestima, la valentía y la identidad que la propia Ada desprende con su personaje. El ser ella misma, la energía, la alegría y el carácter que ella tiene la hacen ser única, esos conceptos junto al valor son comprensibles para los niños de 5 y 6 años. Además en esa edad comienzan a tener más personalidad, por lo que comprenderán la personalidad de Ada.
El contravalor que entenderán los niños perfectamente es que Ada es un poco desobediente, enseguida ves lo que quiere enseñar con mucha valentía abre puertas y ventanas mira debajo de la cama hace cosas que un niño de cinco años de noche y sin sus padres es difícil que hiciera. Es desobediente pero no es una niña mala lo hace para que su tía no tenga miedo para que no se asuste ya que Ada, no tiene miedo y es valiente. Es muy frecuente ver a los niños de esa edad aparentar en casa valores que en el exterior no demuestran, pues saben a ciencia cierta que en el ámbito familiar se les quiere tal y como son.

            · Lenguaje: el libro está escrito en un lenguaje muy sencillo. Con frases cortas, directas y claras:
-          Adita, ven a cenar.
-          No, estoy jugando- contestó la niña.
Las frases más largas sirven más de explicación y justifica porque la Tía Brenda hace lo que hace:
 - La tía, enfadada, se acordó del coco. Cuando ella era pequeña, le daba mucho miedo. Y por supuesto… dejaba los platos vacíos.
O como Ada va por toda la casa buscando al coco, y riéndose un poco del miedo de su tía.
En general la descripción está en el dibujo más que en la lectura.
Las letras son de redondilla. Como suelen ser las primeras cartillas para aprender a leer y a escribir. Los dibujos quizá resulten un poco anticuados (la tía resulta ser una señora mayor peinada y vestida como una abuela), pero hacen su función perfectamente. Resultan creíbles. Los colores son suaves casi empolvados. No hay nada estridente.


- Conclusión: Ada nunca tiene miedo, es un libro que sí utilizaría en un aula, pues creo que nos puede aportar muchas cosas. Primeramente podríamos reflexionar todos juntos sobre si lo que le ocurre a Ada nos ha podido pasar a nosotros o que harían ellos ante esa situación.  Podríamos hablar de la valentía, la comunicación con los adultos o como se sienten en su ámbito familiar cuando están acompañados de una persona que no conoce su casa tan bien como ellos. Que les trasmite Ada, obedecen en casa, les gusta el libro… creo que habría bastantes cosas de las que hablar y comentar en clase con esta lectura.
Creo que esta lectura nos abriría muchos caminos para la reflexión, el debate y la puesta en común de muchas opiniones.
Finalmente y tras analizar el libro, lo recomendó para niños y niñas de 5 y 6 años. Un libro para el aula, para leerles en clase y disfrutar todos juntos de las historia de Ada.



A.Kruk, (2010) Tratamiento Tipografico de los libros de infantil. Ed.Eina
VV.AA (2001) Muchos Libros para niños: Una guía para reconocerlos y nombrarlos. Banco del libro